Pórtate Bien y Conservarás tu Trabajo


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Pórtate bien y conservarás tu trabajo

Es cierto que nadie es perfecto... No obstante, existen ciertas normas de comportamiento que "todos" debemos aprender e implementar, sobre todo cuando nos desenvolvemos en un centro de trabajo, para evitar problemas con nuestros compañeros y la empresa para que laboramos. Es imperativo que evitemos esos "malos hábitos" que podrían hacer que perdamos nuestro empleo.

Revisa tu comportamiento en la oficina
En ocasiones, cuando las personas son despedidas se preguntan, "¿Y por qué a mí?".
Muchas veces, y especial cuando nos hemos "adaptado" a un trabajo que consideramos "seguro", bajamos la guardia y empezamos a hacer cosas que sólo contribuyen a que el camino al despido se acorte.

Examina tu comportamiento en la oficina y piensa si alguno de estos malos hábitos forman parte de tu rutina diaria:

• Lees el periódico o revistas en el tiempo de la compañía.
• Mantienes tu escritorio o área de trabajo en un completo desorden y, cada vez que tienes que buscar un papel tienes que bucear entre una pila de cosas acumuladas sobre tu mesa. Violas las medidas de seguridad de la empresa.
• Te marchas de tu trabajo cuando quieres sin previa autorización de tus superiores.
• Le marcas la hora de entrada o salida a uno de tus compañeros para "ayudarlo".
• Tomas un "almuerzo bailable" robándote más tiempo del que te corresponde para salir a comer.
• Tomas "siestas" durante las horas de trabajo.
• Tomas "prestados" artículos, equipos o cualquier propiedad de la compañía.
• Fumas en las áreas donde está prohibido hacerlo.
• Escribes información falsa en tus reportes.
• Destruyes de forma intencional la propiedad (baños, muebles, maquinaria, etc.) de la empresa.
• Abusas físicamente o verbalmente de tus compañeros.
• Te reportas "enfermo" o llegas tarde aún cuando estás bien de salud.
• Te niegas a seguir las directrices de la compañía.
• Atiendes a tú "propio negocio" u otros asuntos personales en el tiempo de la empresa.

Nunca te duermas en tus laureles...Estos son sólo algunos de los comportamientos erróneos que las personas practican a diario en sus trabajos, a veces sin darse cuenta de que se han convertido en un hábito.

 Recuerda que el mercado laboral es muy dinámico, y sólo conseguir una entrevista de trabajo requiere de una gran inversión de tiempo y energía.
Entonces, si sabes el difícil camino que hay que recorrer para lograr ser contratado y ocupar una plaza, debes hacer lo posible por no descuidar tu puesto y de "no dormirte en tus laureles" cuando ya estás trabajando.
¡No te equivoques! El hecho de que otras personas en tu compañía -incluso aquellas con mayor antigüedad en el trabajo- practiquen alguno de los malos hábitos mencionados anteriormente no te da el derecho para que tú también los hagas.

 Nunca debes unirte al bando de aquellos que "hacen lo que quieren" en la oficina porque "se sienten seguros de trabajar allí".

Por eso, de la misma forma que cuando un candidato se presenta a una entrevista de trabajo nunca debe olvidar el hecho de que "alguien lo está mirando"; una persona que está trabajando ya debe siempre de "mantener la guardia".
Es importante que examines tu "conducta laboral", y si encuentras que realizas alguna de estas formas de comportamiento negativo, es necesario que rectifiques cuanto antes.
Si continúas actuando de esta manera estás poco a poco tejiendo tu despido y no querrás verte de nuevo en ese "peregrinaje" para buscarte un nuevo puesto de trabajo.
La única razón por la que debes salir a buscar un empleo es si tu intención es mejorar, o si quieres recibir un ingreso adicional sin dejar el trabajo que ya tienes.
¡No soltarse de las dos manos al mismo tiempo es de sabios! Y cuidar del trabajo que ya tenemos es más sabio aún... ¡Piénsalo y actúa!

Fuente: Univision.com

¿Estás Contento en tu Trabajo?

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Aunque en principio no lo note o no le dé importancia, hacer un trabajo con el cual no estoy conforme en mi empresa puede ser motivo de incomodidad y de peligro. De incomodidad porque tarde o temprano me voy a dar cuenta; de peligro, porque la empresa también.
Douglas McGregor, creador de la Teoría X e Y, afirma que podemos encontrar dos diferentes personalidades básicas diametralmente opuestas en el ser humano que trabaja. La personalidad X es propia de los individuos a los que les disgusta el trabajo, y siempre que puedan buscarán evitarlo. Por esta razón, para que alcancen las metas fijadas por su organización deben ser controlados y amenazados con sanciones. Asimismo, evitarán asumir responsabilidades prefiriendo que sea otro el que tome las decisiones. Su principal motivación gira alrededor de su salario y la seguridad que éste puede proporcionarle.

En cambio la personalidad Y es propia de los individuos que se sienten atraídos por su trabajo, resultándoles un desafío atractivo y tentador más que una carga pesada. Su capacidad de autocontrol y el uso de una autonomía responsable hacen innecesario vigilarlo para que cumpla con su tarea. Como si esto fuera poco, no sólo no rehúsa asumir responsabilidades sino que las acepta e incluso las busca.

Una vez definidas estas dos personalidades, seguramente caeremos en la tentación de ubicarnos en la segunda. Antes de caer en esta tan poco imparcial evaluación de nosotros mismos, es bueno saber que ninguna de las dos existen en un 100 por ciento en un mismo individuo. Pero si nos consideramos poseedores de un mayor porcentaje de las características de la personalidad Y que de la X, seguramente nos resultará útil la fórmula del C.P.M. (Cálculo de Potencial de Motivación) establecida por A. Turner y P. Lawrence para determinar qué tan motivador nos resulta el trabajo que estamos realizando. Para ello podemos distinguir cinco características básicas que puede (o no) poseer nuestra tarea en una empresa:

Variedad de habilidades utilizadas: ¿Es un trabajo innovador y creativo, o por el contrario es sumamente rutinario y repetitivo?.

Identidad de la tarea: ¿El trabajo que hago se ve en el producto final, o es tan ínfimo que no se nota mi aporte?

Significado de la tarea: ¿Mi trabajo impacta y resulta importante en los demás, o nadie lo advierte?

Autonomía: ¿Tengo libertad para tomar decisiones acerca de cómo realizar mi trabajo, o debo hacerlo de la manera que me lo imponen?

Retroalimentación: ¿Me entero si mi trabajo fue satisfactorio, o nunca se me informa de mis resultados?

Asignando valores desde 7 (siete) hasta 1 (uno) según que nuestro trabajo tenga mucho o poco respectivamente de cada uno de los factores en la fórmula siguiente, cuanto más alto el resultado (con un máximo de 343) mayor el potencial de motivación, y en consecuencia más conformes con nuestro trabajo estaremos.

Y ahora que estás advertido, manos a la calculadora. No sea cosa que tu empresa también se entere que esta fórmula existe.

Por José Luis Segade, Director de Novedades de la UdeMM

¿Qué no decir en una Entrevista?

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Algunos consejos que te ayudarán a sortear de mejor forma la entrevista laboral

Uno de los pasos previos y más importantes para conseguir trabajo es la entrevista. En ella, lo que el postulante diga o deje de decir puede ser crucial para determinar si se quedará en ese cargo o no.

Sin embargo, existen ciertas frases que pueden dirigirlo directo al fracaso. Según Careerbuilder.com, una de éstas es "odiaba a mi último jefe". El postulante no debe confundir la honestidad con hablar mal de alguien a sus espaldas.

"No sé nada sobre la compañía" es la segunda frase que debe evitar. En general, en las entrevistas se pregunta a los postulantes qué saben de la empresa. Si no saben nada, el entrevistador po

dría pensar que no busca una carrera en esa organización, y por lo tanto no espera estar en ella mucho tiempo.

Javiera Parra, jefa de selección de HR Consulting de Trabajando.com, recomienda expresar interés por la empresa y por el cargo, preparándose para mostrar que conoce el negocio, sus productos y su co

mpetencia.

La tercera frase que debe evitarse es "no tengo ninguna pregunta", porque connota falta de interés. Según Parra, mostrarse muy desinformado o poco seguro acerca de sus preferencias e inter

eses no es bueno. Tampoco lo es inventar información, sobre todo acerca de sus hobbies.

La experta aconsej

a, además, estar preparado con 5 ó 6 preguntas sobre la empresa, la renta o el cargo, para realizarlas al final de la entrevista. Tenga en cuenta que muchas de sus dudas encontrarán respuesta a lo largo de la reunión.

Obviamente durante la entrevista descarte los garabatos y excesos de modismos. No coma o masque chicle ni tampoco conteste su celular. Parra recomienda, además: no mirar al suelo, no comerse las uñas ni jugar con un lápiz en las manos. Lo último se debe a que los movimientos reiterativos, como tocarse mucho el pelo, pueden distraer y molestar al entrevistador.

"Necesitaré tomarme algunos días libres" es otra frase evitable en una entrevista laboral, porque puede parecer que el postulante está seguro de que obtendrá el trabajo. El exceso de confianza con el entrevistador no es b

Fuente: Economía y Negocios El Mercurioien evaluado, añade la experta de HR Consulting de Trabajando.com

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